Hoy es un día muy especial en nuestro calendario melómano. Un día como hoy, exactamente un 8 de octubre pero del año 1980, veía la luz uno de los discos más revolucionarios, influyentes e impactantes del post-punk y el art-rock: Remain in Light, el cuarto álbum de estudio del cuarteto neoyorquino Talking Heads.
Liderados por el inquieto David Byrne, junto a Tina Weymouth, Chris Frantz y Jerry Harrison, y sumando la producción visionaria del británico Brian Eno, la banda decidió romper con las estructuras tradicionales del rock occidental. Fascinados por los polirritmos del Afrobeat de Fela Kuti y el funk de Parliament, Talking Heads construyó una verdadera muralla rítmica a partir de jams de estudio, loops grabados en cinta y capas superpuestas de percusión.
A más de cuatro décadas de su publicación, escuchar este álbum nos demuestra que la experimentación no está peleada con el movimiento. Talking Heads logró unir la vanguardia artística con la pista de baile, regalándonos uno de los discos más vitales y vigentes de la historia de la música popular.