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Blog Tocadiscos

The Jesus and Mary Chain - Darklands

31/08/2026
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A 39 años de su lanzamiento un 31 de agosto de 1987, revisitamos el segundo trabajo de los hermanos Reed: una obra fundamental del post-punk escocés que cambió el ruido abrasivo por la elegancia nocturna.

Hay discos que no pertenecen a la época en que fueron editados, sino a la penumbra mental que habitan sus oyentes. Darklands, el segundo álbum de estudio de The Jesus and Mary Chain publicado bajo el sello Blanco y Negro, es precisamente una de esas piezas atemporales.

Cuando el grupo escocés lanzó el LP a finales de agosto de 1987, la prensa musical se encontró ante una paradoja fascinante: los hermanos Jim y William Reed no estaban intentando repetir la fórmula destructiva y ruidosa de su emblemático debut, Psychocandy. En su lugar, ejecutaron una maniobra de riesgo absoluto para depurar el caos y traducirlo en una belleza melancólica, nocturna y definitiva.

Lejos de quedar atrapados en la inercia del mito que ellos mismos habían construido —marcado por los escándalos en sus presentaciones en vivo y la partida del baterista Bobby Gillespie—, el dúo optó por desnudarse sonoramente. Al reemplazar la batería humana por una caja de ritmos sutilmente programada, la banda dejó al descubierto la arquitectura pura de sus composiciones.

En este nuevo paisaje, sostenido por la producción magistral de Bill Price y John Loder, las guitarras dejaron de acoplarse compulsivamente para comenzar a tejer melodías refinadas. Fue el escenario donde la psicodelia de Syd Barrett, el lamento urbano de The Velvet Underground y la pulsación minimalista de Suicide se encontraron en perfecta armonía.