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Blog Tocadiscos

Echo And The Bunnymen - Crocodiles

21/07/2026
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A finales de los años setenta, mientras las cenizas del punk aún humeaban, Liverpool vio nacer a una de las agrupaciones más magnéticas de su historia. Echo & the Bunnymen se gestó en 1978 bajo la guía de Ian McCulloch en la voz, Will Sergeant en la guitarra y Les Pattinson en el bajo. En sus primeros pasos por los pequeños pubs de su ciudad natal, el trío se hacía acompañar por una caja de ritmos apodada "Echo" —un mito fundacional sobre el origen de su nombre que el propio McCulloch ha negado con los años, prefiriendo la mística desconcertante que evoca a los hombres conejo—. Sin embargo, el verdadero giro copernicano llegó en 1979: la máquina fue reemplazada por el carismático y tribal baterista Pete de Freitas. Con la formación original finalmente sellada, los de Liverpool estaban listos para asaltar el estudio.
El desafío no era menor. Se trataba de una banda con una ambición artística gigante, que buscaba una profundidad existencial en sus letras a pesar de un nombre que muchos, al principio, encontraban difícil de tomar en serio. Bajo la producción de Bill Drummond y David Balfe, y tras haber lanzado el sencillo "Rescue" como una demoledora carta de presentación, se encerraron entre los estudios Eden de Londres y los míticos Rockfield en Gales. A pesar del nerviosismo lógico de unos debutantes, las intensas horas de ensayo previas dieron sus frutos: en solo tres semanas, las sesiones se resolvieron con una precisión quirúrgica.
El resultado de ese catalizador sónico vio la luz el 18 de julio de 1980. Crocodiles irrumpió en la escena británica como un manifiesto oscuro, claustrofóbico y temperamental. El álbum es un viaje obsesivo a través de las divagaciones del alma, el aislamiento y el fracaso, donde la prensa especializada —como Pitchfork— ha destacado históricamente la urgencia rítmica de canciones como "Do It Clean", capaces de capturar la atención del oyente desde el primer acorde. A diferencia de la rigidez de otros contemporáneos del post-punk, los Bunnymen se despojaron de prejuicios estilísticos; abrazaron la urgencia de las guitarras afiladas de Sergeant y abrieron una ventana al floreciente sonido new wave de los ochenta, todo esto coronado por la voz profunda, eufórica y de tintes dramáticos de McCulloch, heredera directa de Jim Morrison. Como bien apuntó en su momento la BBC, Crocodiles no solo fue un debut brillante, sino el nacimiento de un sonido expansivo y lleno de texturas que transformó el pop de guitarras de la época.