Hoy es jueves 18 de junio y nos trasladamos exactamente 25 años atrás en el tiempo, al año 2001, para revisar el brillante debut discográfico de una de las bandas fundamentales del indie rock estadounidense de este siglo: The Shins y su aclamado "Oh, Inverted World".
Publicado bajo el legendario sello Sub Pop, este disco liderado por la mente compositiva de James Mercer llegó a refrescar la escena con un pop de guitarras cristalinas, melodías perfectas y letras llenas de una extraña y hermosa melancolía caprichosa. Para muchos, este álbum redefinió el sonido de la década e incluso se convirtió en un fetiche cultural para una generación entera —cómo olvidar aquella mítica escena cinematográfica donde se aseguraba que una de sus canciones te podía "cambiar la vida"—.