Hoy es martes 16 de junio y nos convoca una efeméride mayúscula para el jangle pop y el indie británico. Un día como hoy, pero en 1986, vio la luz el tercer trabajo de estudio de la banda de Manchester, The Smiths: el legendario "The Queen Is Dead".
A exactamente cuatro décadas de su publicación, este disco sobrevive no solo como la obra cumbre de la dupla compositiva entre la poética ácida de Morrissey y las guitarras rítmicas y cristalinas de Johnny Marr, sino también como un retrato mordaz, melancólico y bellísimo de la Inglaterra de los años 80. Un álbum que equilibra la luz y la oscuridad de una manera que pocas bandas han logrado replicar.