Para esta jornada de viernes, dejamos de lado la distorsión de las guitarras de los días anteriores y bajamos las revoluciones para adentrarnos en un paisaje sonoro de texturas orgánicas, calidez y nostalgia. Hoy la aguja viaja al año 2001 para celebrar el primer cuarto de siglo —25 años exactos— de una obra maestra de la música electrónica contemporánea: "Pause", el segundo álbum de estudio del productor británico Kieran Hebden, mejor conocido como Four Tet.
Publicado originalmente por el prestigioso sello Domino Records, Pause se transformó de inmediato en un manifiesto estético. Fue uno de los discos pilares de lo que la crítica de la época bautizó como folktronica: esa exquisita e inédita fusión entre el folk de raíces acústicas —guitarras de madera, arpas, campanillas— y la precisión matemática de la IDM, el ambient y los ritmos herederos del hip-hop abstracto.
A 25 años de su publicación, este vinilo sigue maravillando porque no suena frío ni maquinal; al contrario, es un trabajo profundamente humano, tierno y de una delicadeza pastoral que invita, tal como dice su título, a detener el tiempo.