Hace exactamente una década, el mundo digital de Radiohead se volvió blanco. Borraron sus fotos de perfil, sus tweets, su rastro. Fue el preludio de un álbum que se siente como un refugio de cuerdas y piano frente a la erosión del tiempo. Hoy, en su décimo aniversario, escuchamos íntegramente y en su orden alfabético original: A Moon Shaped Pool.
Lo que escuchamos en este trabajo es quizás el momento en que Jonny Greenwood termina de fusionar su faceta de compositor de bandas sonoras con la identidad de la banda.
No hay rastros de la angustia eléctrica de los 90, sino una madurez orquestal orgánica.
Este es el primer disco de Radiohead tras la muerte de la ex pareja de Yorke, Rachel Owen, y esa fragilidad atraviesa cada surco.