Blog Café negro
Editorial: Oro para la Orquesta de Cámara de Viña del Mar
Hace pocos días nos enteramos de una gran noticia para el Gran Valparaíso y Chile. Una noticia de aquellas positivas y constructivas como las que la gente espera saber, pero que son sepultadas por los portonazos, los turbazos y la chimuchina política de pasillo, que ocupan toda la agenda informativa de los grandes medios.
La buena nueva, corresponde a la medalla de oro que ganó la Orquesta de Cámara de Viña del Mar, dirigida por el maestro Pablo Araya en la Doceava Edición del World Orchestra Festival, realizada en el Salón Dorado del mítico Musikverein en Viena, Austria.
La Orquesta infantojuvenil se lució con un repertorio compuesto por obras de Joseph Haydn y Pablo de Sarate, dando cuenta el nivel al que están llegando este tipo de agrupaciones en Chile como producto de una política de estado sostenida, y cuya cumbre es la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil dirigida por Paolo Bortolameolli.
El trabajo del maestro Araya destaca por la enseñanza del reconocido método pedagógico Suzuki, el que ha aplicado en la formación de los diversos intérpretes de las cuerdas pertenecientes a la agrupación local. Así ha conseguido conformar un grupo de músicos que puede sobresalir tanto en la ejecución de una canción de Cecilia, “La Incomparable”, hasta en las piezas barrocas de Antonio Vivaldi, “il prete rosso”.
Y es que finalmente el triunfo de la Orquesta de Cámara con su presea de oro, nos recuerda que no todos los logros que pueden trascender, suelen ser producto de las políticas de mercado, porque finalmente las artes siempre serán el soporte espiritual de la humanidad, algo difícil de expresar en términos materiales.
Bien ya lo ha sabido Gustavo Dudamel, quien de ser el destacado director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolivar, despuntó como artista del célebre sello Deutsche Grammophon, ganando tres premios Grammy por sus grabaciones y dirigiendo orquestas de renombre mundial, como la de la Ópera de París y la Filarmónica de Los Ángeles.
Dudamel, quien ha alcanzado cotas altas en su popularidad, como recientemente vimos en el show de entre tiempo en la final del Mundial de Fútbol 2026 junto a los Muppets, comenzó sus estudios a los 4 años de edad en el sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, sistema que se ha transformado en todo un referente internacional.
Este modelo ha sido el ejemplo Chile buscó seguir, demostrándonos que tan alto puede llegar un programa de formación cuyos fondos han estado en peligro. Todo debido a la estrechez de visión de un ministro de hacienda para quien este tipo de iniciativas no son rentables en términos de productividad y divisas, por lo que aparentemente no un tiene valor cuantificable.
Algo que tambalea cuando ya se muestran resultados concretos, como el oro que el maestro Pablo Araya y sus dirigidos han traído desde Viena, la capital indiscutida de la música clásica para gloria de nuestros noveles intérpretes viñamarinos.
René Cevasco
