Blog Café negro
Editoral: La Iluminación de la Torre de Jesucristo
Ayer la ciudad de Barcelona se engalanó con la ceremonia de iluminación de su torre mayor o Torre de Jesucristo. La estructura central de la Catedral de la Sagrada Familia, diseñada por el arquitecto Antonio Gaudí, se yergue a 172, 5 metros, transformándose en una suerte de faro que sobresale dentro de la urbe, iluminándola tanto a ella, como España y Europa.
La ceremonia encabezada por el Papa León XIV y los Reyes de España, no dejó indiferentes tanto a creyentes como ateos, por su belleza y el significado profundo para la cultura del viejo continente. Además, el acto que contó con una impresionante majestuosidad en su música interpretada por un coro de 500 adultos y 100 niños, presentó un espectáculo de drones que replicaron el rostro de Gaudí en el cielo nocturno.
Y es que también, ayer se conmemoraban los 100 años de la muerte del célebre y visionario hombre cuya personal obra es un punto de atracción para miles de turistas que visitan Barcelona año a año, como si se tratará de una marca de origen la cual es destacada y celebrada por la ciudad que también albergó a artistas modernistas como Pablo Picasso, Joan Miro y Salvador Dali.
Es interesante pensar también en el momento en que la Torre de Jesucristo ha sido iluminada. Por una parte entronca con la gran tradición occidental que se remonta a los tiempos de las catedrales románicas y góticas, hace más de 800 años, las que se alzaron como el logro mayor de la Edad Media.
Por otra parte, lo hace en una Europa cuestionada por las tendencias decolonialistas, tensionada por la inmigración y abandonada ante Rusia por los Estados Unidos, mientras por ejemplo Alemania, vuelve a rearmarse. Y es ahí cuando uno se pregunta sobre el sentido de este portento de la arquitectura en los días en que la Iglesia Católica ha perdido parte de su credibilidad por los abusos masivos y sostenidos sobre niños y jóvenes.
Finalmente el individualismo, el materialismo, la intolerancia y la recompensa inmediata exacerbadas por un sistema que está reconfigurando la estructura mental de las nuevas generaciones debido al uso indiscriminado de las redes sociales, nos lleva a pensar que nos puede enseñar esa utopía colectiva que es levantar una catedral cuya primera piedra se puso en 1882, y que para su finalización aún pasará cerca de una década más.
René Cevasco
