Blog Café negro
Editorial: El patrimonio también son las personas
Este domingo se realizará nuevamente a lo largo del país una nueva jornada del exitoso Día de los Patrimonios. La iniciativa fue creada en 1999, y desde entonces se ha transformado en un panorama para toda la familia, que se hace presente masivamente en sus distintas actividades. Y para un país de memoria frágil y de poca valoración de lo propio, el Día de los Patrimonios se ha transformado en un dinámico mecanismo para involucrar y hacer partícipes a los ciudadanos de una historia que es propiedad de toda la nación.
El Día de los Patrimonios es un importante momento en que tanto las instituciones públicas como privadas se unen para darse a conocer a las distintas comunidades a lo largo de Chile. Desde universidades con tradición a museos de todo tipo, desde ferrocarriles con sus trenes del recuerdo hasta compañías de bomberos con carros que son piezas de colección, la oferta patrimonial es lo suficientemente amplia como para diseñar un panorama variado para ser visitado.
Todo esto es mucho más palpable en una ciudad como Valparaíso, en donde tradición e historia se presentan en cada rincón, como bien lo señalara Renzo Pecchenino, Lukas, en sus apuntes porteños. La Joya del Pacífico aún palpita entre su plan decimonónico de fachadas europeizantes y la inventiva de la arquitectura vernácula de sus cerros y quebradas. Esa simbiosis se debe entender como parte de la esencia y sino de nuestra urbe, en donde cada parte se debe a la otra en un equilibrio siempre en disputa.
Pero sin lugar a duda, el gran patrimonio de Valparaíso sean sus habitantes, aquellos hombres y mujeres que desde sus oficios y saberes insuflan el espíritu vital del Puerto. Y ese punto en que también se debería destacar. Las construcciones añosas se deterioran, se incendian, caen con los grandes terremotos. Incluso instituciones que parecían sólidas tienen fecha de caducidad. Pero finalmente son las personas las que permanecen en momentos de gloria y decadencia, habitan los distintos espacios de este anfiteatro aún orgulloso de sus hitos y logros en los que fue pionero y de los que lo serán en su futuro.
René Cevasco
