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Blog Café negro

Editorial: Un museo Beatles para Londres

12/05/2026
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Definitivamente Los Beatles se las arreglan de una u otra forma para estar permanente generando noticias a más de 56 años de su disolución. La buena nueva para la comunidad de fanáticos alrededor del mundo, es que lo que fuera el cuartel general del cuarteto se transformará en un museo el próximo año, constituyéndose así en la primera atracción de la banda en Londres.

Y es que el número 3 de Savile Road, ubicado en el tradicional centro de sastrerías y la moda en la capital británica, fue el edificio que albergó las oficinas de Apple Corps, la empresa y sello discográfico de los Fab Four a partir de 1968, además de ser la locación final de su película Let it Be. Pero lo más icónico es su azotea en donde se realizó el último concierto de los melenudos, el que a estas alturas se ha transformado en un referente de la cultura pop contemporánea.

Según el CEO de Apple Corps, Tom Greene, en la azotea las “barandillas siguen siendo las mismas que en aquel famoso día de 1969”, mientras que Paul McCartney afirmó que el edificio alberga “tantos recuerdos especiales dentro de esas paredes, sin mencionar la azotea.” Así Londres contará con dos polos turísticos imperdibles en torno a Los Beatles y su música, junto a los ya legendarios estudios de Abbey Road.

Comparto esta noticia, para ir al caso de Valparaíso, ciudad creativa de la música Unesco. Con una historia tan sólida e influyente dentro de la escena musical nacional, uno se pregunta como nuestra ciudad recuerda a sus grandes artistas.  Es que aparte de la estatua a Jorge Farías en Plaza Echaurren y unas pinturas de varias estrellas de la canción rayadas en los pilares del paso sobre nivel en Barón, es poco y nada lo que se ofrece al turista interesado en la música.

Las placas recordatorias de hitos y efemérides brillan por su ausencia, todo lo contrario a lo que ocurre en Buenos Aires. Y de ponerse, lo seguro serían vandalizadas o robadas por ciudadanos embrutecidos por la pasta base. En la misma Viña del Mar, cuna de Los Jaivas, no existe un museo o algún tipo de recordatorio que vincule a la ciudad con Los Jaivas, sus hijos más ilustres. No hay calles con el nombre Eduardo “Gato” Alquinta, menos aún una plaza que le reconozca, aparte de un busto perdido en la Quinta Vergara.

Por que al final, concientizar a nuestros vecinos sobre el rico aporte que desde estos territorios han nutrido al cancionero nacional es una tarea que sobrepasa reconocimientos internacionales como el de Unesco. Es un compromiso asumido en nuestro caso por el municipio, el mismo en donde ni siquiera se debe saber del proyecto de sacar adelante un museo del rock que no puede despegar por falta de financiamiento, mientras joyas como la guitarra Fender Jaguar 1968 de David McIver de Los Mac´s, termina siendo comprada por un particular, quien tampoco sabe de su aporte al rock chileno en general.

René Cevasco