Blog Café negro
Editorial: Las dos Antofagasta
Desde hace un par de días el sistema solar cuenta con dos Antofagasta. Una, puerto histórico del Pacífico Sur en el norte chileno. Otra a millones de kilómetros de distancia, en un cráter de 10 metros de diámetro en Marte. Y es que la Nasa, hizo público el bautizo de ese remoto lugar en el planeta rojo, como un reconocimiento y homenaje a nuestro Antofagasta, tanto por ser el desierto de Atacama un territorio de investigación por parte de astrobiólogos, como para la experimentación y desarrollo de los rovers como Curiosity.
Los astrobiólogos buscan formas de vidas que florecen y se adaptan a condiciones climáticas y geográficas extremas, las que pueden ser homologables a los ambientes precisamente de lugares como Marte. Por otro lado, los vastos territorios desérticos en Atacama son los más parecidos a las planicies marcianas, lo que ha permitido la prueba y desarrollo de rovers exploradores, los que desde el pionero Sojourner hasta el actual Curiosity, han experimentado una importante evolución.
Precisamente el Curiosity se encuentra ya en un punto muy cercano al cráter Antofagasta, por lo que prontamente tendremos imágenes de él. Lo que se sabe hasta ahora es que el Antofagasta se formó hace menos de 50 millones de años, y que su suelo presenta abundantes estructuras del tipo escamas o polígonos de desecación, lo que prueba que contuvo agua en algún momento y que existen posibilidades reales que los sedimentos puedan contener compuestos orgánicos.
Mientras nos maravillamos mirando al cielo en pos de una vocación de trascendencia y sacamos de nuestra vista a los líderes megalómanos, las guerras permanentes, la xenofobia ante el otro y otras miserias humanas, podemos dejar volar la imaginación y fantasear que allá, en esa Antofagasta marciana, tal vez podremos encontrar esos indicios que nos den la respuesta a esa pregunta primordial a lo largo de los siglos; ¿hay vida o la hubo fuera de nuestra casa, La Tierra?
René Cevasco
