Diario RVL
"Cerebro en sintonía" N° 8: El Cerebro Emprendedor: mentalidad, emoción y creatividad al servicio de la innovación
Emprender es, antes que cualquier otra cosa, un acto del cerebro. Cuando alguien decide lanzar un proyecto donde no hay certeza, donde los recursos son escasos y donde el fracaso es una posibilidad real, está poniendo en juego algunas de las funciones más sofisticadas de su mente: el razonamiento, la planificación y el control de impulsos trabajan en permanente tensión con el sistema emocional, el miedo, la motivación, el deseo de logro. Emprender es navegar esa tensión.
La creatividad no es un don misterioso reservado para artistas o genios: es una función cerebral que emerge cuando la llamada red por defecto, activa cuando dejamos que la mente divague, interactúa con las redes de control y evaluación. El momento de "iluminación" insight, esa sensación de que algo encaja de repente, tiene correlato neurológico: algo cambia en el cerebro, y ese cambio es medible. El cerebro, cuando crea, no está desconectado: está trabajando de una forma diferente.
El fracaso, que en el emprendimiento es casi inevitable, tampoco es neutral para el cerebro. Activa respuestas de amenaza similares a las del dolor físico. Por eso aprender a tolerar el error no es solo una actitud: es un entrenamiento que modifica cómo el cerebro responde la próxima vez. La neuroplasticidad, la capacidad del cerebro de reorganizarse con la experiencia, es la base biológica de lo que los emprendedores llaman resiliencia.
En esta ocasión junto al neurobiólogo Adrián Palacios, conversaremos con Jorge Lobos Buschmann, emprendedor, consultor y profesor de MBA de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

