Boris Kúleba, uno de los voceros de las seis juntas de vecinos que plantearon cambios al Mil Tambores, plantea que el año pasado sí funcionó el Carnaval Mil Tambores y suspender fue "extrañamente razonable".
A su juicio, hubo varias polémicas anteriores a la organización de Mil Tambores que marcaron su situación, lo que finalmente desencadenó la suspensión.