Entrevista
"Estamos en un momento difícil (...) que se está transfromando en una de las enfermedades más difíciles de superar en economía: la estanflación.
"Estamos en un momento difícil (...) que se está transfromando en una de las enfermedades más difíciles de superar en economía: la estanflación.
En Panorámica conversamos con El Dr. en Economía y académico de la Universidad de Valparaíso, José Irrázaval, quien adviertió sobre el riesgo de estanflación en la economía chilena, criticó la baja ejecución de los presupuestos de inversión pública y propuso medidas de choque inmediatas para dinamizar el empleo.
El economista —autor del reciente libro: "Chile bajo la lupa del desempleo"— enfatizó que la tasa de desempleo nacional alcanzó un 9,5%, posicionándose en uno de los puntos más altos registrados en los últimos cinco años. Detalló que este indicador se ha mantenido por sobre el 9% durante tres trimestres consecutivos y que el país acumula más de 43 meses continuos con una desocupación superior al 8%.
A nivel territorial, la situación resulta aún más delicada en la Región de Valparaíso, donde la desocupación se ubica sobre la media nacional, registrándose niveles aún más complejos en zonas como la Provincia de Marga Marga. Frente a este escenario, Irrázabal alertó sobre el riesgo de entrar en un proceso de estanflación —estancamiento del crecimiento económico junto a bajo o nulo nivel de inversión y alza en los precios—, impulsado en parte por presiones internacionales como los conflictos en Medio Oriente y el valor de los combustibles.
En el ámbito privado, el académico sostuvo que los inversionistas requieren certezas y garantías de seguridad en las reglas del juego a largo plazo (de al menos 20 años). La falta de estas condiciones, advirtió, ha generado cautela empresarial y la migración de capitales nacionales hacia mercados vecinos como Perú y Colombia.
Ante la lentitud en la reactivación privada, Irrázabal señaló a la inversión pública como la palanca más rápida para mover la economía, cuestionando no obstante el ritmo actual de ejecución presupuestaria. Para no postergar los efectos del dinamismo económico hasta el próximo año, el especialista propuso implementar turnos laborales adicionales en las obras públicas con permisos vigentes. Esta medida permitiría extender las faenas de infraestructura hasta las 19:00 o 20:00 horas, contratando nuevo personal de forma inmediata para agilizar las obras e inyectar liquidez a los hogares antes de fin de año.
Asimismo, el economista sugirió sincerar las metas gubernamentales, calificando como inalcanzable el objetivo oficial de reducir el desempleo al 6,5% al término del mandato y planteando reajustar las expectativas hacia un rango de entre 7,5% y 8%.
Irrazábal, advirtió sobre la sobreoferta de profesionales jóvenes que no encuentran plazas acorde a sus competencias. Este fenómeno genera amargura, subempleo y frustración en una población altamente capacitada.
Sostuvo que persiste un "castigo" del mercado laboral hacia las mujeres debido a roles de maternidad y cuidados. Respecto a la iniciativa de sala cuna universal, recalcó la necesidad de cuidar su diseño para evitar incrementos en los costos de contratación que puedan perjudicar la empleabilidad femenina.
Explicó además que las personas desocupadas en el tramo etario sobre 55 años, esperan en promedio 15 meses para reinsertarse laboralmente. Advirtió que, si no se implementan subsidios específicos a la contratación y programas de reconversión laboral, se corre el riesgo de empujar a esta generación a pensiones de pobreza.
En relación con la informalidad laboral, las cifras expuestas sitúan la media nacional en un 26,5%, cifra que en la Región de Valparaíso supera el 28% y que en las comunas de Viña del Mar y Valparaíso alcanza un 29,1%. Aunque el trabajo informal opera como un mecanismo inmediato de subsistencia familiar, el académico advirtió que condiciona el futuro de los trabajadores al dejarlos sin cobertura de salud ni ahorro previsional, dependiendo a futuro únicamente de la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Finalmente, sobre la población migrante, indicó que la urgencia de ingresos y los extensos plazos para la homologación de títulos profesionales lleva a estos trabajadores a aceptar salarios por debajo del nivel de reserva, lo que termina presionando a la baja los promedios de remuneración en el mercado local
