Hoy celebramos una efeméride exacta: se cumplen 60 años del lanzamiento de Aftermath, el cuarto álbum de estudio de The Rolling Stones.
Estamos ante un punto de inflexión absoluto. En 1966, Jagger y Richards decidieron que ya no necesitaban recurrir a los clásicos del blues norteamericano para sostener su repertorio; por primera vez, todas las canciones llevaban su firma. Pero si hay un protagonista silencioso en este disco, ese es Brian Jones. Aquí lo escucharemos transformado en un multiinstrumentista exótico, incorporando el sitar en la hipnótica 'Paint It Black', la marimba en 'Under My Thumb' y el dulcimer en 'Lady Jane'. Aftermath es un retrato cínico, oscuro y musicalmente audaz del Londres de mediados de los sesenta.