Hoy no es un día cualquiera. Hoy nos ponemos el terno de gala, pero con las zapatillas sucias de barro del Barrio Puerto. Estamos en el año 2026 y se cumplen exactamente tres décadas desde que un poeta de la calle Cueto, un sobreviviente del exilio y un cronista del Chile "rasca" y profundo, soltara una bomba de racimo en las radios nacionales.
Hablamos, por supuesto, de Mauricio Redolés y su obra cumbre: "¿Quién Mató a Gaete?".
Viajemos por un segundo a 1996. Chile jugaba a ser moderno, el "Jaguar de Latinoamérica" se paseaba por los malls, mientras la transición se sentía como un chicle masticado por demasiado tiempo. En ese escenario, Redolés —que ya era una leyenda del under— se une al productor Hernán Rojas para grabar un disco bajo el sello Sony.
¿El resultado? Una anomalía. Un disco que mezcla el punk, el blues, la ranchera y la poesía más cruda. Un álbum que no pedía permiso para entrar, sino que pateaba la puerta con una ironía que hoy, 30 años después, sigue doliendo y haciendo reír por igual.