Viajamos a 1995 para revisitar "To Bring You My Love". Si su debut nos mostró a una PJ Harvey cruda y angular, este tercer registro, que ya cruza la barrera de las tres décadas de vida, la reveló como una chamán de los tiempos modernos; una artista capaz de transitar entre el blues del desierto y la teatralidad más oscura.
Es un disco sobre el deseo, la pérdida y un poder visceral que, en pleno 2026, sigue sonando tan peligroso y magnético como el primer día.