Skip to main content

Blog Café negro

Editorial: ¡Con las FOJI no, ignorantes!

27/04/2026
Comparte

Digamos que “El Mar” del compositor francés Claude Debussy no es una obra fácil en términos de interpretación. Orquestalmente “El Mar”, es una composición llena de luz y sombra y en donde la orquesta nos lleva a través de la música a encontrarnos con la dinámica oceánica con la fuerza de las olas y las mareas. El 2023 tuve el privilegio de escuchar en vivo está creación insigne del impresionismo bajo la batuta de Paolo Bortolameolli y la Orquesta Juvenil Nacional.

La velada, aparte de algún incidente con la parrilla de luces del Aula Magna de la Universidad Santa María, fue notable, no sólo por la inclusión de El Mar en la programación, sino por el resto de las obras, sino también por la calidad y entrega de cada unos de los jóvenes intérpretes de la Orquesta, que viene a ser la selección nacional con los mejores de ellos de todo nuestro territorio.

Bortolameolli, ha llevado a la Orquesta Nacional Juvenil a territorios insospechados cuando logró llevar adelante una sinfonía de grandes dimensiones espirituales y cósmicas, como lo es la Octava de Mahler, llamada de "Los 1000" por el número de intérpretes que requiere. Pero estos logros notables, no fueron de un día para otro. Ha sido un proceso de décadas, desde cuando Luisa Durán de Lagos, iniciara este programa que tomaba el ejemplo de Venezuela, cuya máxima figura es el hoy internacionalmente aclamado Gustavo Dudamel.

El programa de las FOJI, ha sido desde entonces un salvavidas cultural para cientos de niños y jóvenes a lo largo del país, que han encontrado en la interpretación instrumental, una alternativa real frente a la delincuencia y las drogas. El trabajo de una orquesta, templa también el trabajo en equipo en donde cada parte es responsable del todo, así como entender que para ello ocurra es necesario entender la autoridad de un líder, en este caso su director.

Digo todo esto, porque con consternación nos hemos enterado a través de documentos filtrados desde la cartera de hacienda que, para recortar más de 77 mil millones de pesos en el Ministerio de las Culturas y Patrimonio, se recomienda descontinuar el programa de las Orquestas propias de la FOJI, las Orquestas Comunales del Catastro FOJI y el Programa de Educación y Difusión, sin contar las Escuelas de Rock y Música Popular.

Dudo que algún tecnócrata de hacienda sepa que es El Mar de Debussy, menos sobre la importancia de Mahler en la creación del siglo pasado y la resonancia de su obra en el siglo XXI. Dudo que tengan el hábito de asistir a salas de conciertos y estimular a sus hijos en este camino. El estándar de este gobierno es Zúmbale Primo y cualquier cosa que sirva para parecer del pueblo, para simular ser de abajo.

El discurso anti-delincuencia es sólo punitivo. No hay un horizonte que entienda que la educación es el motor de desarrollo y superación para los niños y jóvenes de los sectores marginales y desposeídos. Ni siquiera creo que sea el deporte parte de su argumento, porque la prioridad ahí la tener ropa linda. Todo se reduce a números, estadísticas y metas ideológicas que buscan estrangular al estado justo en donde este funciona ejemplarmente.

¡Pero les digo banda de ignorantes, con las FOJI no! ¡Con ellas no! Porque si bajan el programa, el peso de la historia les caerá más temprano que tarde, con toda la ignominia social que merecen por más que se encomienden a Dios para enfrentar la reconstrucción nacional en país, que por cierto jamás estuvo en el suelo y cuya dimensión espiritual a través de la cultura y las artes tanto desdeñan.

René Cevasco