Blog Café negro
Editorial: Atrapados por el tren
Dejé de usar de usar micros para transportarme hace unos 10 años. La falta de respecto de muchos choferes, el tratar de engañar siempre con los boletos y los vueltos, las carreras irresponsables y el no respetar los paraderos, terminaron por agotarme y apostar por el tren.
No se trata de que en el tren las cosas sean perfectas, pero es un medio rápido y en donde no hay que tratar con conductores mal educados y enfrascarse en peleas sin sentido. Además, el tren mantiene cierto encanto que se agradece, cuando se desplaza a través de tramos como El Salto o Avenida España.
Sin embargo, existen detalles que no son menores y que no tienen que ver con músicos mediocres que abusan de la tolerancia de los pasajeros, o estudiantes a los cuales nunca se les enseñó a ceder el asiento a las personas mayores. Más bien tienen que ver con la programación y coordinación de los viajes en horario punta.
En este sentido, pareciera que hay mucho de improvisación que contrasta la planificación que uno espera para un medio de transporte de esta envergadura. Este problema se podría señalar como la retención que experimentan los pasajeros que viajan desde el interior hacia el Puerto, en estaciones como Barón, Francia y Bellavista.
Cas todas las mañanas, al salir desde los carros hacia el andén y al no existir un paso sobre o bajo nivel, se mantienen las barreras abajo impidiendo la evacuación inmediata de trabajadores y estudiantes, que por ejemplo en las mañanas corren contrareloj para llegar a tiempo a sus obligaciones.
La causa de esto tiene que ver siempre con la espera de otra máquina que viaja desde el Puerto hacia el interior y que pone en peligro el libre paso de las personas, o bien la espera de un segundo tren, el que viene a continuación del que uno ha descendido.
Parece increíble en un mundo tecnologizado digitalmente, no pueda aplicarse un orden más funcional para organizar un tráfico racional entre los diversos trenes que cubren el trayecto en horario punta, más aún con herramientas como la inteligencia artificial.
Mientras tanto los usuarios debemos padecer esta retención que nos quita mañana a mañana minutos preciosos para llegar hasta nuestros trabajos o lugares de estudio.
René Cevasco
