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Blog Café negro

Editorial: Miedo a un planeta vacío

16/04/2026
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En las últimas semanas se han publicado en diversos medios varios estudios que ponen en tela de juicio tanto la dependencia a las redes sociales, como de la inteligencia artificial. Se ha apuntado a la pérdida medible de habilidades sociales, la no diferenciación entre la realidad análoga y la virtual y disminución de las capacidades cognitivas y reflexivas por parte de la actual generación nativo digital.

Sin embargo, este llamado de atención no es nuevo. Sabido es que las distintas artes pueden adelantar reflexiones y miradas ante procesos socioculturales, antes que estos se transformen en objeto de estudio y análisis por parte de la opinión pública y la academia. En el caso que expongo, la música ya tenía algo que decir hace 19 años.

Y es que precisamente, hace 19 años que Porcupine Tree, proyecto liderado por el multifacético Steven Wilson, publicaba el álbum “Fear from a blank planet”. La obra se puede traducir como “Miedo a un planeta vacío” y presenta en su portada la cara de un niño iluminada por la pantalla de un dispositivo digital.

El disco, tal vez uno de los más sólidos dentro de la autoría de Porncupine Tree, nos habla de la alienación que están viviendo niños y jóvenes, que viven el vacío existencial que cubre la falsa ilusión de las redes sociales, y todo aquello que se rotula bajo el genérico de “contenidos”, como reels intrascendentes, retos estúpidos y noticias sensacionalistas y falsas.

Wilson daba cuenta como finalmente los usuarios de estas redes, terminan anestesiados frente al mundo digital, diluyendo una identidad que los hace únicos como personas, mientras se distancian del núcleo familiar. De esta manera la enajenación termina repercutiendo en una salud mental en estado de catástrofe, cuya solución médica finalmente es el uso de antidepresivos y ansiolíticos a destajo.

Esa visión adelantada es una de las virtudes del gran arte, ese que pese a todos los relativismos que le asedian es capaz aún de trascender a la oleada de producciones intrascendentes que día a día saturan la web, y del cual este “Miedo a un planeta vacío” fue capaz de vislumbrar ya hace casi dos décadas atrás. 

René Cevasco