Blog Café negro
Editorial: Un fallo histórico
En estos días extraños en que la guerra azota varios territorios del planeta y el fin del Mepco en Chile - con todo lo que esto significa en términos de encarecimiento del costo de la vida - una noticia muy importante dada a conocer ayer pasó desapercibida. Se trató de un fallo judicial en los Estados Unidos que puede comenzar un inconmesurable efecto dominó por la jurisprudencia que estableció.
Un jurado en California, tras nueve días de deliberación condenó a Meta, la compañía deña de Instagram y Facebook y a Youtube, al pago de seis millones de dólares en concepto de daños más tres millones más por daños punitivos ante una demandante de veinte años. La joven alegaba ser usuaria de redes sociales desde los seis años, haciéndose adicta a la tecnología, lo que ha repercutido en su actual salud mental.
El jurado determinó que las mencionadas compañías de Mark Zuckerberg actuaron con malicia, conducta abusiva y fraude. Además, se estipuló que estas corporaciones sabían o debieron saber, que sus servicios representaban un peligro para los menores, no advirtiendo a sus usuarios sobre ese peligro, ya que un operador razonable de estas plataformas lo habría hecho.
Este no es el lugar para discutir en profundidad sobre las decenas de investigaciones que demuestran que el modus operandi de las redes sociales en la mente en un individuo, acciona los mismos mecanismos de recompensa y dependencia que una droga dura como una dosis de cocaína.
Documentales como “The Social Dilemma” del 2020, presentaban a programadores y expertos de Silicon Valley explicando como los algoritmos manipulan emociones y comportamientos mediante la dopamina, transformando a sus usuarios en verdaderos zombies capturados en un “escroleo infinito” que permita recabar información de patrones de conducta e intereses personarles para aplicarlos a mercadotecnia digital.
Ya es preocupante ver en el transporte público a pequeños de dos o tres años atrapados por los contenidos de teléfonos inteligentes proporcionados por padres inconscientes e irresponsables incapaces de entender lo que su decisión implica en la mente de un niño. También lo es, los miles de adolescentes que uno observa caminando ensimismados en sus pantallas, sin levantar la vista de ellos de manera imprudente.
Uno mismo se ve capturado por la dinámica del “escroleo infinito”, cuando entrando en conciencia apaga el aparato y lo deja de lado. Entonces uno piensa qué queda para las chicas y chicos en formación, que hoy dependen de la inteligencia artificial, son incapaces de poner atención por un tiempo prolongado, no comprenden lo que leen y creen en las mentiras que inundan la red.
Por eso, aunque Meta ya anunció la apelación ante este caso de adicción a la tecnología en California, se abre una puerta que pueda significar por lo menos algún tipo de restricción para el acceso a las redes por parte de menores de edad, así como algún tipo de advertencia sobre el peligro en su uso.
Recordemos que hace 50 años el consumo de cigarros estaba normalizado en nuestra sociedad y que las empresas del rublo hicieron un gran lobby para no reconocer los nocivos efectos que el tabaco en las personas. Siempre negaron la relación entre las toxinas del humo inhalado y el cáncer al pulmón, por lo menos hasta que la justicia determinó lo contrario basaba en las conclusiones de la ciencia y falló finalmente a favor de los afectados.
René Cevasco