Blog Café negro
Editorial: Bienvenido otoño
Hoy a las 11:46 horas de la mañana, en el hemisferio sur del planeta se producirá el equinoccio de otoño. De esta manera entraremos oficialmente en una estación un tanto olvidada por veranistas e invernistas. Atrás quedarán las largas jornadas de sol y luz, dejando atrás el verano siempre caracterizado por las vacaciones, la playa y por qué no, también el amor, como ya cantaban trovadores y troveros en el siglo 12. Y es que, si bien la primavera y verano han sido cantados desde tiempos inmemoriales, el otoño no cuenta con las mismas simpatías musicales.
Ya la semana pasada, estando en Villa Alemana, notaba el cambio en la luz, ya más matizada y templada en comparación a la fuerte luminosidad de febrero. Una luz muy similar a septiembre, pero que contrasta con este por la menor duración del día. Otoño en lo personal es un mes nostálgico marcado en su inicio por el tiempo de Semana Santa, evento familiar de meditación, bella música y viejas películas históricas, que cada vez se aleja más.
El golpe final al verano será el cambio de horario el sábado 4 de abril. Esos anocheceres tempranos, tienen cierto aire de tristeza para los que somos seres solares, mientras nos preparamos para sobrevivir a los meses de frío y humedad, en donde parte de la naturaleza duerme y reposa sabiamente hasta el retorno de la luz, mientras nosotros inexorablemente debemos trabajar y producir en pos del sistema.
Los pueblos precolombinos entendieron que esos días cortos tenían un límite el 21 de junio, cuando las noches comenzaban a alargarse y el astro rey divino era atado a una piedra sagrada para que no escapara y los sumiera en la noche durante el Inti Raymi. Por ahora sólo saludamos al otoño que arriba en todo su esplendor, mientras que las hojas caen de los árboles y el 2026 se abre entrando a tierra derecha.
René Cevasco
