Blog Café negro
Editorial: El verdadero edadismo es contra el adulto mayor
Se dio a conocer que las estafas en contra adultos mayores han aumentado en un 366 % entre el 2018 y el 2025. Esto se traduce en que si el 2018, 1969 individuos de 66 o más años habían caído en algún tipo de engaño o fraude financiero, el año pasado esta cifra se elevó a 9180 personas.
Las causas apuntan al envejecimiento de la población, pero también a la brecha digital, es decir al desconocimiento del funcionamiento de páginas web y aplicaciones que para un muchacho de 15 años, pueden parecer obvias. Pero lo que obvio para unos, puede ser una barrera infranqueable para otros.
Muchos adultos mayores están hoy en un estado de abandono u olvido. Sus hijos no los visitan, y sus nietos menos. A esta desatención familiar, se suma la social. No hay espacios de reunión con los pares. La música que escuchaste en tu juventud ya no suena en las radios. Y hace tiempo la televisión abierta sustituyo las películas clásicas, por horas de informativos teñidos de sangre.
Así el aislamiento es mucho más agudo que no poder entender como se baja, se instala y se usa alguna aplicación, lo que te deja fuera del mundo digital hiperconectado para transformarse en una suerte de castigo etario por pertenecer a una realidad análoga.
Muchas veces escucho de parte de los adolescentes la manoseada protesta por el supuesto edadismo que rige en nuestras sociedades. Si observamos objetivamente es todo lo contrario. El foco está siempre en las niñeces, ante que los ancianos, mientras que los jóvenes son exultados por un mercado que los entiende como un objetivo poco reflexivo, pero dispuesto a gastar lo que sea en ropa o tecnología a costa de sus padres.
Entonces de qué edadismo hablamos o mejor, cómo lo entendemos; si el adulto mayor se percibe como un discriminado por la imposición tecnológica que para unos es una bendición, mientras para otros es simplemente una maldición que acentúa el ya evidente aislamiento que toda la sociedad carga sobre ellos.
Creo que la respuesta ante los hechos es evidente, pero incomoda, y es que el verdadero edadismo es la crueldad de brechas como las digitales, y la incapacidad de generar puentes que unan antes que vacíos que dividan y distancien. Porque lo que un joven debe entender, es que más temprano que tarde, envejecerá y no querrá experimentar la exclusión ante las próximas tecnologías del futuro.
René Cevasco