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Presidenta de la Corte de Valparaíso y caso Hermosilla: “Chile debería dar gracias a lo que pasó"

13/04/2026
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Magistrada aborda denuncias que impactan al tribunal porteño y se refiere a la validación que por años ha habido a la búsqueda de apoyos en el mundo político para nombramientos en el poder judicial.

En conversación con RVL, la presidenta de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Silvana Donoso, realizó una autocrítica a la crisis de probidad y transparencia que atraviesa el Poder Judicial, después de las revelaciones del Caso Hermosilla. 

Donoso admite que el sistema de nombramientos actual carece de meritocracia y depende de un componente político que genera una sensación de poca trasparencia difícil de erradicar. 
Asimismo, abordó la desconexión histórica entre los jueces y la realidad social, que expresó de manera peculiar con una polera negra con letras de color que vistió al asumir su actual cargo y en la que se leía: "Usías, nos falta calle", imitando el gesto de una magistrada en España.

Donoso también se refirió a la existencia de conflictos internos y sumarios por acoso laboral y gestión administrativa que golpean a la corte porteña. La magistrada concluye subrayando la urgencia de reformar los mecanismos de designación para restaurar la confianza pública y garantizar un trato digno a todos los funcionarios de la institución.

- El Caso Hermosilla fue bastante revelador, al punto que se ha planteado como los peores años del poder judicial. y la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich entregó un mensaje al respecto
- Bueno, lo he pensado siempre. Yo entré al poder judicial a 9 meses de haberme titulado. Entré como relatora de la Corte de Apelaciones de Valparaíso porque un profesor mío, don Arturo Zavala, me llamó si podía hacer una suplencia. Tenía mi oficina, me la había montado mi marido con unas colegas y bueno, dije, voy a probar. Nunca más me moví del Poder Judicial porque hice una suplencia de tres semanas y me quedé inmediatamente como interina al año siguiente. Entonces ya no volví a mi oficina ni nada. Desde que empecé a conocer el Poder Judicial la verdad es que siempre he sentido que estamos muy distanciados de la realidad, entonces, juzgamos casi como en una clínica séptica los casos sin considerar a la persona que estamos juzgando. Esa ha sido mi principal preocupación desde que ingresé al Poder Judicial. Entonces, el mensaje para mí siempre está vigente. Estuvo vigente en el año 90, está vigente hoy día en el 2026. Ahora, lo que usted me dice de bueno, las grabaciones que trascendieron y que significaron abrir el caso Hermosilla con todas las tremendas aristas que ha tenido, no voy a calificar si fue ilegal o no fue ilegal esa prueba que fue la grabación, la primera grabación, ¿no es cierto?, que se entregó y a partir de lo cual sale todo esto. Lo que sí le puedo asegurar es que Chile debería dar gracias a lo que pasó, porque gracias a eso gente que a lo mejor no los conozco, pero digo, a lo mejor tenían un sentido de impunidad para nombrar, para descalificar, para quitar gente del camino o poner dentro del poder judicial, era tal la sensación de impunidad que pudieron hacerlo por mucho tiempo y como a vista y paciencia de todos, porque se llamaba a distintos jueces, a distintos ministros, a distintas autoridades para favorecer a ciertos candidatos o perjudicar a otros. Debemos dar gracias que ese gran escándalo salió a la luz. Pero ojo, no voy a ser ingenua: el sistema judicial siempre ha sido por un componente judicial propiamente tal, por ejemplo, los ministros de corte, nosotros, se hace una terna a la Corte Suprema y hay un componente político, porque quien nombra a nosotros, no a la Suprema, es el presidente de la República. Usted me dirá, "¿Y nadie hacía nada? Buscaba contactos. Todos buscamos contacto. Yo lo digo de inmediato y cueste lo que cueste. Yo no llegué por méritos al cargo que tengo. Si los tengo esos méritos es por casualidad, porque se juntó el puesto con el mérito. Pero yo no llegué por mérito. No me cabe duda que hubo un componente de la Corte Suprema que fue poquito porque tuve super pocos votos en la Corte Suprema y un componente político que yo no hablé con nadie, pero no porque no quisiera, sino porque tenía gente que podía hablar por mí, que seguro lo hizo. Todos hemos sido nombrados así y quien diga algo distinto, bueno, quizás es muy meritorio.

- El ministro Hormazábal, anterior presidente de la corte, él también señalaba que a veces había que mostrarse, que había que presentarse, que había que hablar con gente, porque nadie llegaba a un cargo si no hablaba con alguien
- Así es. Eso es real. Y mientras este sistema lo mantengamos y no se cambie, va a seguir ocurriendo lo mismo. Probablemente ya no sea por WhatsApp, sino que sea personalmente, por redes más seguras, pero mientras no se cambie el sistema va a seguir todo igual.

- No deja de ser revelador porque usted lo plantea, agradezco la sinceridad, pero no deja de ser preocupante ¿cómo es la señal que damos respecto de cómo también se maneja el poder judicial?
- Por supuesto que es preocupante cuando yo le digo que tenemos serios problemas, no solamente es este desenchufe con el momento social y político que se vive en cada momento, sino además porque nuestro sistema de generación ya está absolutamente probado que no funciona. No funciona. Tenemos gente nombrada porque tienen una gran cantidad de acervos políticos y que quizás no son los mejores.

- Se ha cuestionado mucho respecto del actual pleno de la Corte de Apelaciones de Valparaíso el caso del ministro Rafael Corvalán, porque justamente él estaba mencionado en alguna de estas comunicaciones de los chats de Luis Hermosilla, con el exfiscal Carlos Palma, además de causas internas
- Cuando yo soy sincera y le digo que todos llegamos de alguna forma, no sé cómo llegó Rafael, pero Rafael tiene que haber hecho lo mismo que han hecho todos. Buscó apoyos políticos o de otro tipo, pero no conozco el detalle. Pero si es así, hizo lo mismo que hicimos todos. Buscamos apoyos políticos en su momento, una vez que ya vamos en terna. Ahora, que ese apoyo político tenga o esa o ese político que ayuda tenga algunos atisbos de a lo mejor de poca honestidad o como podamos llamar.

- Tráfico de influencias también se menciona, un delito, pero este propio ministro está enfrentando lo que era una situación no informada con una jueza y una acusación a propósito de un reclamo de los jueces de Quillota
- Vamos a distinguir dos cosas respecto del ministro Corvalán. Es verdad que enfrenta sumarios, pero yo no le puedo hablar de esos sumarios solo porque son reservados. Pero, no porque yo diga, no le puedo dar la información porque es reservada, si se determina algún tipo de sanción sería por el pleno. Y hay otra arista, otro sumario especial, el de Quillota, donde yo soy coimputada con Rafael Corvalán porque nos acusaron de maltrato, o sea, de acoso laboral y de haber intervenido la agenda. Yo ahí en lo que a mí me atañe, ya se formularon cargos y a mí se me quitaron los cargos de acoso laboral y me dejaron el de haber intervenido la agenda también.

- ¿A qué se refiere de intervenir la agenda?
- Tenía un atraso el Tribunal de Quillota, impresionante. Y esto significó que la fiscal regional, la señora Claudia Perivancich, se quejara ante la corte. Entonces, el pleno decidió que el presidente de la Corte y la encargada de la reforma procesal penal en toda la región se constituyeran allá y viéramos qué pasaba, por qué no se veían las causas y por qué se reprogramaba tanto, que eso significa al final el atraso era ese. A eso fuimos con plenas facultades por parte del pleno. Entonces, ¿qué fue intervenir la agenda? Les dijimos las buenas prácticas de los otros tribunales. Mire, aquí es el horario de salida, ustedes deben procurar no reprogramar de oficio. Solo se reprograma a petición fundada de alguno de los intervinientes. Revisada la agenda, la mayoría eran de oficio que se reprogramaba. En sábado es horario hábil y si hay que trabajar el sábado, 4 horas, si no decimos todo el día, hay que hacerlo porque es parte de nuestro horario. Les dimos todo un abanico y además les propusimos que íbamos a gestionar con la Corte Suprema que les dieran para sacar el atraso por tres meses, tres jueces, o sea, una sala más. Lo logramos y eso significó sacrificar a tres jueces de Valparaíso, quienes estaban al día en sus juicios, gracias a su trabajo, ir a sacar este a Quillota. Entonces, eso es a lo que le llaman intervenir la agenda en dar buenas prácticas para que se pudiera salir del atraso. El resultado, salieron del atraso.

- Ahora, se pueden plantear los temas profesionales, pero aquí lo que se acusaba es que efectivamente había maltratos de por medio
- Claro, lo que pasa es que en mi caso no puedo hablar de eso porque no sé que fuera acreditado ningún maltrato. Y respecto al ministro Corvalán, no sé cuáles son sus cargos. Sé los míos, sé mis cargos. Lo que sí tengo claro y en eso coincido con usted, el maltrato no se puede aceptar. O sea, no se puede aceptar si se decide que algún maltrato con los funcionarios o con los jueces, constituye efectivamente maltrato y acoso laboral, por lo tanto debe sancionarse y si alguien se siente maltratado o acosado, aunque no tenga razón, imaginemos que no se le da la razón, tiene la obligación de denunciarlo. Aquí no podemos, como fue durante muchos años y durante mis comienzos de la carrera, validar el maltrato al funcionario. Funcionario entiendo todas las personas que trabajan en el poder judicial. Yo soy funcionaria y no voy a aceptar un maltrato de la Suprema. Los jueces son funcionarios y no tienen por qué aceptar un maltrato de los ministros. Entonces, la denuncia en sí a mí me parece primordial y que nadie se intimide para hacer esa denuncia. Ahora, si no se acredita, bueno.

Escuche la entrevista completa aquí.