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Verano: JUNJI Valparaíso entregó recomendaciones para cuidado y juegos

29/01/2026
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Suben las temperaturas, cambian las rutinas, se respira verano, una de las etapas más esperadas por los niños y niñas. Es un periodo donde el descanso, el juego y la vida familiar adquieren un rol fundamental en su bienestar y desarrollo integral. Aquí el acompañamiento atento y cariñoso de los padres, madres y adultos responsables se vuelve clave para resguardar la salud, la seguridad y el derecho a un descanso reparador.

Desde la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), región de Valparaiso, el llamado a las familias es a bajar el ritmo, observar las necesidades de sus hijos e hijas y generar entornos protectores que favorezcan su bienestar físico y emocional. El descanso, la hidratación, la protección frente al calor y la corresponsabilidad en las tareas de cuidado son aspectos esenciales para que este verano sea una experiencia positiva y enriquecedora.

Tras un año de rutinas y desafíos, los niños y niñas necesitan recargar energías y sentirse seguros para jugar, explorar y descansar a su propio tiempo. Pequeños gestos cotidianos —como ofrecer agua durante el día, elegir alimentos frescos, respetar sus horas de sueño y crear espacios tranquilos en el hogar— hacen una gran diferencia, ayudándolos a vivir cada jornada con más calma, bienestar y alegría.

JUNJI refuerza su compromiso con las familias, entregando orientaciones que buscan apoyar la crianza durante el periodo estival, reconociendo a madres, padres y cuidadores como actores clave en el desarrollo de la primera infancia.

Beatriz Lagos, directora regional (S) de JUNJI, compartió algunas recomendaciones.

CUIDADOS EN TEMPORADA ESTIVAL

*Hidratación 

•      El agua es esencial para nuestro cuerpo, significa aproximadamente entre el 50% al 70% del peso corporal. Está presente en la mayoría de los procesos que nos permiten vivir, como la regulación de la temperatura corporal, eliminar los desechos y el funcionamiento de los órganos. 

•      Las guaguas y niñas y niños en sus primeros años son los más vulnerables a la deshidratación. Debemos tomar agua diariamente. Por lo que hay que ofrecerles agua y alimentos ricos en agua, como frutas de estación, con frecuencia durante el día. Por el contrario, no es recomendable la ingesta de alimentos ultra procesados que aumentan la sed y dificultan la hidratación por su alto contenido en sodio, grasa y azucares. 

•      A quienes dan de amamantar se recomienda beber más agua y dar pecho con más frecuencia para que el lactante se mantenga hidratado. 

•      En época de calor y al jugar moviéndose, los niños y niñas requieren más hidratación. Signos preocupantes de falta de agua son: resequedad en la boca, debilidad en el cuerpo, dolor de cabeza, mareos y desmayos, náuseas, palpitaciones, confusión u orina oscura.

Protegerse del calor

•      Se debe evitar la exposición directa de las guaguas, niños y niñas al sol sin protección. De hecho, los bebés menores de seis meses no deben ser expuestos al sol, pues su piel es más sensible. 

•      Hay que utilizar protector solar (FPS 30+) y reaplicar aproximadamente cada dos horas. Y no exponerlos a las horas donde el sol pega más fuerte.

•      Vestirlos con ropa protectora contra el calor y los rayos del sol, como “tutos” o paños para cubrir a la guagua, sombreritos con alas que protejan de la luz solar, vestimenta transpirable preferente de algodón. Y no sobre abrigarlos, después de los tres meses de vida, niños y niñas deben vestir con la misma cantidad de capas de ropa que los adultos. Es recomendable no usar polar o telas sintéticas. 

•      Nunca dejar a tu guagua dentro de un auto cerrado y al sol. Al interior del vehículo aumenta rápidamente la temperatura, generando malestar en el niño o niña y pudiendo provocar resultados graves o fatales.

•      No sobre abrigar al acostarse a dormir, vestir con pijama de algodón y cubrirse con sábanas. Si se transpira durante la noche, mudar y cambiar el pijama. 

Descanso

•      La llegada de las vacaciones de verano, sobre todo en aquellas familias con hijos e hijas en etapa escolar, implica que también se relajen o desajusten algunas rutinas de los párvulos.

•      El descanso es fundamental en la vida y la Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que dormir bien es crucial para el desarrollo infantil, recomendando horas específicas según la edad. Por ejemplo, entre 11 a 14 horas en el primer y segundo año de vida; y de 10 a 13 horas para quienes tienen entre tres a cinco años. 

•      Es importante establecer nuevas rutinas que se adapten al periodo de vacaciones; fomentar el juego en movimiento durante el día y limitar las pantallas, sobre todo antes de dormir, es indispensable para un mejor descanso. A la hora de acostarse se aconseja preparar el hogar con luz tenue, menos ruido y tranquilidad para que los niños, niñas y guaguas concilien un sueño reparador. 

Corresponsabilidad  

•      La corresponsabilidad en el cuidado y educación de la infancia significa que las tareas del hogar y la crianza se reparten de manera justa entre todas las personas que conviven, evitando que recaiga principalmente en una sola, por lo general mujeres.

•      Implica reconocer que el trabajo doméstico y de cuidado, como atender a los hijos e hijas, organizar la casa y acompañar rutinas diarias; es fundamental para la vida familiar y debe ser compartido de forma equilibrada.

•      Es clave que en época de vacaciones de verano donde las rutinas cambian, se parta por conversar en familia sobre la distribución de tareas, definir responsabilidades según la capacidad de cada integrante y apoyarse en redes cercanas cuando sea necesario. Lo que aligerar la carga y favorece un hogar más colaborativo y participativo del bienestar común. 

•      Es relevante escuchar la opinión de los niños y niñas, que puedan ser agentes activos en sus familias y sus derechos sean respetados y garantizados en todo espacio. 

Recomendaciones para acompañar mejor a niños y niñas en verano

1.     Ofrecer agua de forma permanente, especialmente en días de calor, y privilegiar frutas de estación ricas en agua.

2.     Evitar alimentos ultra procesados, ya que aumentan la sed y dificultan una buena hidratación.

3.     Amamantar con mayor frecuencia y aumentar el consumo de agua en quienes dan pecho.

4.     Proteger del sol, evitando la exposición directa, sobre todo en bebés menores de seis meses.

5.     Usar protector solar FPS 30 o superior, reaplicándolo cada dos horas y evitando las horas de mayor radiación.

6.     Vestir con ropa liviana y transpirable, idealmente de algodón, evitando telas sintéticas y el sobre abrigo.

7.     Nunca dejar a niños o guaguas dentro de un auto cerrado, aunque sea por pocos minutos.

8.     Cuidar el descanso, adaptando rutinas al verano y asegurando ambientes tranquilos, con menos ruido y luz tenue para dormir.

9.     Limitar el uso de pantallas, especialmente antes de dormir, y promover el juego en movimiento durante el día.

10.   Fomentar la corresponsabilidad familiar, distribuyendo las tareas de cuidado, escuchando a niños y niñas y respetando su opinión como parte activa de la vida familiar.

11.   Extremar las medidas de seguridad en piscinas y espacios con agua, manteniendo siempre la supervisión directa de un adulto responsable, evitando distracciones, utilizando elementos de protección adecuados y enseñando normas básicas de autocuidado, recordando que ningún dispositivo reemplaza la vigilancia permanente.