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Blog Editorial

Noticia para el país, solo rutina para los habitantes del Gran Valparaíso

07/09/2026
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Este pasado viernes, una micro del recorrido 612 cayó sobre una casa en el sector Lautaro Barrientos, en Playa Ancha. El resultado de este vistoso accidente fue tres personas heridas, un perro que se llevó la peor parte, una casa destruida y una familia en shock. El conductor fue sometido a un test de drogas que arrojó positivo por consumo de cocaína, por lo que quedó apercibido conforme al artículo 26 del Código Procesal Penal, pero en ese momento no fue sometido a control de detención ni fue formalizado por la fiscalía.

La espectacularidad del evento aseguró que la noticia fuera reproducida durante todo el fin de semana en los medios de comunicación nacionales y comentada en la sobremesa de muchas casas del país. Sin embargo, para el Gran Valparaíso este desafortunado evento ya no es noticia o, al menos, no cumple con las condiciones esenciales para ser considerado un hecho noticioso.

Me explico: un hecho se convierte en noticia cuando reúne tres elementos básicos: actualidad, relevancia e interés público. La actualidad se entiende como un suceso novedoso o que se da a conocer por primera vez. Lamentablemente, nada de lo ocurrido en Playa Ancha este viernes es novedoso para los ciudadanos de la región. Hace apenas cuatro meses, una micro chocó marcha atrás contra dos viviendas en pleno cerro Larraín, causando pánico entre sus pasajeros y conmoción en los vecinos. Asimismo, en febrero de este año, un bus de la línea 520 sufrió una falla en los frenos mientras descendía hacia Laguna Verde; para evitar caer por un barranco, el conductor tomó la drástica decisión de impactar contra el cerro.

Si seguimos escarbando en el registro de accidentes similares protagonizados por buses de la locomoción colectiva en el conurbano del Gran Valparaíso, el récord puede llegar a ser impactante, incluso considerando solo eventos calcados al de este fin de semana. Ahora bien, si a esto sumamos los choques por alcance de diversa gravedad y las constantes peleas callejeras entre choferes, automovilistas y peatones, la situación se vuelve aún más compleja.

La segunda parte de esta "espectacular" noticia es que el chofer de la 612 dio positivo por cocaína. ¿Pero es esto una novedad para los habitantes de la región? Lamentablemente no. Es una constante en casi todos los accidentes de alta connotación social de los últimos años, meses o semanas protagonizados por el transporte público. Vale recordar, como triste ejemplo, que el pasado diciembre, también en Playa Ancha, la estudiante Paloma Ulloa, de la Facultad de Química y Farmacia de la Universidad de Valparaíso, perdió la vida tras ser atropellada por un chofer que dio positivo por cocaína y marihuana.

Para la Región de Valparaíso, trágicamente, nada de esto es noticia ni genera impacto. La gente se traga la indignación y el miedo frente a una realidad diaria que incluso se ha convertido en meme.

Ante todo esto, las autoridades guardan silencio y se refugian en los resultados de una licitación del transporte público que viene a renovar fierros, pero no a ordenar el sistema, ni a fiscalizar, y mucho menos a elevar el estándar. Con eso tenemos que conformarnos, porque cuando las urgencias afectan a la clase trabajadora —incluso poniendo su vida en peligro permanente— dejan de ser urgentes. Ni siquiera son noticia: terminan siendo un show del que nadie se hace cargo.