Tiempo más allá del tiempo

Un espacio destinado a difundir obras del período clásico, romántico y contemporáneo, que han marcado su propia época y perduran en el repertorio de las salas de conciertos mundiales. La música sinfónica con sus más destacados exponentes y las orquestas y directores más connotados de la historia.

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SINTONIZA

Domingo 12:00 a 13:00


René Cevasco
David Carrillo
Productores

Claude Debussy: Preludio a la siesta de un fauno, Imágenes para orquesta y Printemps

El “Preludio a la siesta de un fauno” del francés Claude Debussy (1862 – 1918), está inspirado sobre el poema de Stéphane Mallarmé “La Siesta de un fauno”. Fue estrenado en París, el 22 de diciembre de 1894 bajo la dirección de Gustave Doret. Para el recientemente fallecido Pierre Boulez, la obra es el punto de partida de la música moderna, a la que “la flauta del fauno trajo un nuevo aliento.

En palabras de Debussy, ésta pieza es una ilustración muy libre del texto de Mallarmé, sino más bien es “una sucesión de escenas por las que pasan los deseos y los sueños del fauno en el calor de la tarde. Entonces, cansado de perseguir el vuelo temeroso de ninfas y náyades, sucumbe a un intoxicante dormir, en el que finalmente puede realizar sus sueños de posesión en la naturaleza universal.

Las “Imágenes para Orquesta”, fueron escritas por Debussy entre 1905 y 1912. En un principio fueron intentadas como una secuela para dos pianos, siguiendo a su primer set de “imágenes” para este instrumento, según escribió a su editor Durand, en 1905. En una siguiente carta a Durand, fechada en septiembre de 1906, Debussy le expresó que estaba pensado arreglar la obra, para versión orquestal.

Las “Imágenes”, constan de tres secciones, tituladas “Giga”, “Iberia”, subdividida en “Por las calles y los caminos”, “Los perfumes de la noche” y “La mañana de un día de fiesta”, cerrando el ciclo con “Rondas de Primavera”. Al no existir una conexión literal entre las tres partes, se solía interpretarlas individualmente. Esto se reflejó en el estreno de cada título. 

Así “Iberia”  se interpretó en febrero de 1910 en los Concerts Colonne, bajo la batuta de Gabriel Piemé. “Rondas de Primavera” se presentó marzo de 1910 en los Concerts Durand bajo, la dirección del compositor. Finalmente “Gigas” se concluyó en 1912, con la ayuda de André Caplet, quien realizó gran parte de la orquestación debido a la mala salud de Dedussy. Caplet la condujo en los Concerts Colonne, en enero de 1913.

Tras varios intentos, Debussy logró ganar el primer lugar en el codiciado Prix de Roma en 1884, con la cantata “El Hijo Pródigo”. Así es que en 1887, cómo parte del premio durante su estancia en la Villa Medici en Italia, debió enviar a la Academia de Artes de Franciam una partitura que diera cuenta de sus avances en el campo de la composición.

La obra era “Printemps”, un dúo para piano, de la que según Debussy, también existió una versión para coro murmurado y orquesta, la cual se perdió en un incendio. Sin embargo recién en 1913, se volvería a intentar un nuevo arreglo para orquesta como Suite Sinfónica, ahora de la mano de  Henri Büsser, quien emprendió la tarea a partir del original para teclado, sin contar con las partes corales.

Debussy expresó sobre “Printemps”, que se trataba de la búsqueda "de un color particular, que cubre la más amplia gama de sensaciones como sea posible." En cuanto al programa de la música, su autor la describió como "el laborioso y lento nacimiento de los seres y las cosas en la naturaleza y su florecimiento, para finalmente, en una explosión de alegría, volver a nacer a en una nueva vida."

Las obras son interpretadas por Orquesta de Cleveland, dirigida por Pierre Boulez, en un registro de 1992.

 

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